De la Espriella reedita en Colombia el manual ultraderechista de Trump, Milei y Bukele

2026-10-23 13:04:16 - MUNDO

Bogotá, 23 oct (EFE).- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, está siguiendo el manual que en los últimos años han implementado en el continente americano otros presidentes de la ultraderecha, como el estadounidense, Donald Trump, el salvadoreño, Nayib Bukele y el argentino Javier Milei.

De la "batalla cultural" a la apuesta por la mano dura contra el crimen y la migración, pasando por los ataques a la oposición, el recurso a la religión, el personalismo en la comunicación y una acción de Gobierno que amenaza con erosionar la democracia y limitar derechos.

Desde su llegada al poder en agosto, De la Espriella se ha centrado en la seguridad. Casi todos los días amanece anunciando en redes sociales una nueva operación con incautaciones de drogas y armas, detenciones y abatimiento de presuntos guerrilleros y criminales.

El mandatario ha destacado la orden de actuar con "mano de hierro" y con toda la fuerza "de las armas y las leyes de la República". Esa demostración de fuerza le ha llevado, no sin controversia, a grabarse paseando entre cadáveres en bolsas o con una pistola en el cinturón en plena redada policial en la caribeña ciudad de Santa Marta (norte).

Además, inspirado en Bukele, ha mostrado interés en construir hasta seis megacárceles.

Como Trump y Milei, De la Espriella se ensaña con la oposición, liderada por el izquierdista Pacto Histórico del expresidente Gustavo Petro (2022-2026), a cuya Administración acusa de haber dejado las cuentas públicas en su "situación más crítica" por "despilfarro" y "corrupción".

De la Espriella, como Bukele, se ha convertido en la primera y casi única fuente de información de su Gobierno, ya sea para operaciones de seguridad, reuniones de infraestructuras o conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además ha prohibido a todos los altos cargos dar declaraciones sin su autorización.

La concepción de la comunicación para De la Espriella es unidireccional: en las once semanas de su presidencia no ha ofrecido ninguna conferencia de prensa con posibilidad de preguntas para los periodistas ni ha concedido una entrevista, lo que limita la rendición de cuentas.

Como el chileno José Antonio Kast, la peruana Keiko Fujimori y el ecuatoriano Daniel Noboa, no tardó en alinearse con Washington, uniéndose al Escudo de las Américas, la alianza en materia de seguridad propugnada por EE.UU., y está avanzando su salida de la Corte Penal Internacional.

En su aproximación a Israel ha ido más allá que Milei, reconociendo la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y trasladando la embajada colombiana a Jerusalén.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, impulsan la relación bilateral con la reconstrucción del país como base. Foto: EFE

De la Espriella prometió en campaña recortar un 40 % del gasto del Estado, al estilo de la motosierra de Milei, y ya ha avanzado en esta dirección en su primer presupuesto general, aprobado por decreto esta semana.

Además de reducir las partidas para la Justicia Especial para la Paz (JEP) y el Ministerio de la Igualdad y la Equidad, dos iniciativas que rechaza desde lo ideológico, está recortando gastos en contratistas, burocracia, subsidios y ayudas sociales.

El presidente se ha rodeado de símbolos cristianos desde su investidura y adoptado la costumbre de cerrar sus discursos al grito de "¡Viva Cristo Rey!", lo que le ha granjeado demandas por violar la laicidad del Estado.

De la Espriella, que ha incluido a un importante número de evangélicos en su gabinete, recuerda en estas prácticas a Milei o a los Bolsonarios de Brasil (tanto el expresidente Jair como su hijo y candidato a la presidencia Flavio).

También ha anunciado una "contrarrevolución cultural" para acabar con el "wokismo" que a su juicio había entrado a las instituciones colombianas de la mano de su antecesor.

La polémica más llamativa en este ámbito ha sido la decisión de su Gobierno de retirar más de 30 piezas del Museo Nacional, lo que ha generado críticas por "censura" y protestas durante varios días frente a la institución cultural, algo que recuerda a los movimientos de Trump con el Smithonian y el Kennedy Center.

El presidente anunció a los días de tomar posesión que los inmigrantes en situación irregular serían "identificados y deportados". Aunque la Policía ha hecho algunas redadas en ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga y Medellín, el asunto no parece prioritario para las autoridades.

Como Trump, Bukele o Milei, niega ser político y ser como los políticos, a los que descalifica de forma genérica y acusa frecuentemente de corrupción y componendas. Explica su Gobierno desde una lógica de ruptura y depuración.

Este posicionamiento camina a la par de una forma de comportarse lejos de la ortodoxia tradicional, como cuando frente a las cámaras acusó de corrupción a dos dirigentes regionales.

De la Espriella acaba de anunciar que su Gobierno detallará en apenas un mes lo que considera sus territorios en el mar Caribe, incluyendo todos los islotes y arrecifes del archipiélago de San Andrés, lo que podría reavivar un conflicto de décadas con Nicaragua.

La situación, de alguna forma aunque con claras salvedades, recuerda a la campaña de las Malvinas iniciada por Milei.

Juan Palop

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Fuente: trib.al